Centro de Crecimiento en Familia y en Pareja, Desarrollo Integral del Ser, Talleres en Grupo o individuales, Formación de Consteladores Familiares en Módulos de 12 meses, Constelaciones presenciales y a distancia aplicadas a la Educación, la Pareja y la Familia, Terapia para limpiar memorias de dolor y vidas pasadas, Talleres de Sanación del Árbol Genealógico
lunes, 10 de octubre de 2016
HONRANDO MI LINAJE ANCESTRAL FEMENINO.
POEMA DE JAIMES SABINES
…Yo sé que ni tu ni yo,
ni in par de valvas,
ni un becerro de cobre, ni unas alas
sosteniendo la muerte, ni la espuma en la que naufraga el mar, ni –no-las playas,
la arena, la sumisa piedra con viento y agua
ni el árbol que es abuelo de su sombra,
ni nuestro sol, hijastro de sus ramas,
ni la fruta madura, incandescente,
ni la raíz de perlas y de escamas,
ni tu tío, ni tu chozno, ni tu hipo,
ni tu locura, ni tus espaldas,
sabrán del tiempo oscuro que nos corre
desde las venas tibias a las canas…
¡Hasta la próxima generación,......!!!
ni in par de valvas,
ni un becerro de cobre, ni unas alas
sosteniendo la muerte, ni la espuma en la que naufraga el mar, ni –no-las playas,
la arena, la sumisa piedra con viento y agua
ni el árbol que es abuelo de su sombra,
ni nuestro sol, hijastro de sus ramas,
ni la fruta madura, incandescente,
ni la raíz de perlas y de escamas,
ni tu tío, ni tu chozno, ni tu hipo,
ni tu locura, ni tus espaldas,
sabrán del tiempo oscuro que nos corre
desde las venas tibias a las canas…
¡Hasta la próxima generación,......!!!
Me siento bendecida de conocer mi linaje ancestral femenino soy chozno de la trastarabuela Maria Bernarda Briceño, gracias por permitirme saber de ti de tu gran mision fuiste una gran mujer, muy poderosa dejaste un gran legado me siento orgullosa de ti gran mujer de grandes valores una gran guerrera de luz. Jam
sábado, 8 de octubre de 2016
Honrar a nuestros ancestros
Honrar a nuestros ancestros
28ABR
comparte con nosotros la importancia de honrar a nuestros antepasados.
Revelador y sublime, por su profunda carga emocional, despierta en mi aquella frase que reza:“Sin el gran tronco de sesenta años de edad, la hoja verde y llena de energía no tiene dónde crecer”. Y es que… Sin raices, no hay alas.
“El que no conoce su aldea de origen, jamás encontrará la aldea que busca”.
Proverbio chino.
Es tiempo de dedicarle un homenaje a nuestros ancestros. Aquellas personas que vinieron a este mundo antes que nosotros, que nos sostienen de alguna manera, pues somos consecuencia de lo que ellos fueron, vivieron y experimentaron.
Son parte de nuestros genes y de nuestro ser y, tan solo por eso –porque si ellos no hubieran existido, tal vez nosotros tampoco existiríamos-, debemos honrarlos y estar agradecidos con ellos reconociendo el habernos dado la oportunidad de existir.
Me gusta imaginar que todos ellos están haciendo una gran fila a mis espaldas sosteniéndome para que no caiga y, a la vez, impulsándome hacia delante, hacia la dirección que debo tomar. Son mis “ángeles” protectores que me acompañan en todo momento.
Ahí están, dentro de este ejército guardián incondicional: mi padre, mi madre, mis hermanos, el mayor y el menor, que siguió después de mí, mis tías y mis tíos, los abuelos, los bisabuelos y todos los que están antes que ellos.
Los haya conocido o no, ellos están ahí. Siempre dispuestos a protegerme, a sostenerme y a impulsarme, como si fuera yo la lanza encendida de una flecha poderosa dispuesta a destruir aquello que ya no sirve, para construir con el fuego nuevo, lo vivo, lo potente y productivo.
Mientras reflexionaba en el contenido de esta nota, me encontré el siguiente pensamiento que me gustó mucho:
“Adentro están aquellos que ya no están más. Por eso cuida el amor, que es nuestro único alimento para ser felices”.
Me pareció muy bello lo que dice, y también comparto este pensamiento. Aunque las personas que amamos ya no estén más con nosotros, siguen vivas en nuestro corazón.
Una persona puede morir, pero mientras las otras personas con las que estuvo vinculado sigan con vida, las relaciones se siguen transformando de manera permanente.
Hay cosas por las que yo estuve enojado siempre con mi madre y, un día sin saber muy bien por qué, a alguna de esas cosas que tanto me molestaban, les puedo encontrar un sentido diferente y el enojo, mágicamente, se disuelve y se convierte en comprensión y en perdón, e incluso he podido llegar más lejos, al agradecimiento. Al pasar por este proceso, la relación se transforma automáticamente, es decir ¡SIGUE VIVA! aunque la persona ya no esté a nuestro lado.
Por compartir un ejemplo para ser más claro en relación con lo que digo de mi madre: toda la vida me enojó que ella insistiera en ofrecerme de comer, aunque le dijera que ya estaba satisfecho. Dejaba de insistir unos minutos, para volver a la carga nuevamente:
-¿Quieres más verdura? ¿Te sirvo más pollo? ¿te ofrezco ensalada? ¿quieres arroz o prefieres más sopa? ¿te apetece una gelatina de leche condensada?
Mi respuesta era siempre la misma:
–No, gracias. No, mamá; ¡Gracias, no! Ya estoy satisfecho. Ya no quiero nada. ¡No, mamá, no insistas, ya no quiero comer más!
Pero no importaba cuantas veces yo me negara. Ella volvía a insistir una y otra y otra vez, mientras me tuviera cerca, y lo mismo hacía con todos mis hermanos y mis sobrinos.
Siempre me preguntaba porque a mi mamá le gustaba molestar tanto con ese tema de la comida, y no lograba hacerla entender que ya no quería seguir comiendo más. ¿Por qué no dejaba de hacerlo, a pesar de ver que me molestaba que lo hiciera?
Hasta que un día, de la nada, entendí que mi madre, con esa actitud, me estaba diciendo, una y otra vez, que me quería. Ella era una mujer más bien fría y le resultaba muy difícil expresar los sentimientos. Podía decir “te quiero”, pero lo hacía muy de vez en cuando y a todos sus hijos se lo decía de la misma manera y no lograba que lo sintiéramos como algo auténtico.
Por la forma de expresarlo, nos sentíamos todos iguales, no había diferencia en el tono y era como si para ella, todos fuéramos iguales, sin personalidad, ya fuera que se tratara de Margarita, Josefina, Patricia, Elizabeth, Enrique o Luis Fernando.
Sin embargo, a través de la comida, ella intentaba decirle a cada quien lo mucho que lo quería, y, a más comida,mayor manifestación de afecto… esa era la verdad, por lo menos, la verdad con la que ahora me explico su comportamiento y, ahora, o sólo ya no me siento enojado, si no que la honropor haber encontrado una forma creativa de mostrar su amor, a pesar de lo difícil que seguramente le resultaba.
“Honrar significa incluir, reconocer, validar, legitimar,…”
De esto, sacamos por conclusión que, si las relaciones siempre se mantienen vivas, es porque las personas que ya no están en el plano físico, de cualquier manera continúan latiendo no sólo en nuestros corazones, sino en todo nuestro ser. No de forma metafórica, sino real.
Cualquiera de nosotros, somos consecuencia de todos nuestros ancestros, que viven en nosotros, que son ya parte de nuestro ser. Es por ello que les propongo honrarlos.
Eso me permite ser consciente de que yo también, como ellos, seguiré viviendo en muchas personas cuando ya no esté, a través de un pensamiento, de un sentimiento, de un recuerdo, de un aprendizaje que haya logrado sembrar en alguien.
Buscar un punto intermedio
“Los antepasados son lo más importante para quien no ha hecho nada”.
Giacomo Leopardi
Esta frase atribuida a Giacomo Leopardi, me parece un poco fuerte, pero creo que tiene un sentido: es verdad que necesitamos recordar y honrar a nuestros antepasados para que, como dice Burke, podamos mirar hacia delante.
Sin embargo, es cierto que muchas personas, cuando pierden a sus seres amados, se quedan prendidos a su recuerdo y, en nombre de una lealtad mal entendida, entierran su corazón junto al de ellos y no vuelven a amar ni a vivir, ni a sentir. Están vivos, pero sin estarlo, muertos en vida.
“Sería mucho mejor para nuestros distinguidos antepasados alabarles con menos palabras y con más acciones nobles”. Horace Mann.
Creo que eso no es lealtad, y no se puede honrar de esta manera a los seres que nos dieron la oportunidad de estar en el mundo. La verdadera manera de agradecerles a aquellos que ya no están, es siendo felices, viviendo intensamente por ellos y por nosotros.
Recuerdo haber escuchado en alguna ocasión a Jorge Bucay decir que era un error tener un sueño, alcanzarlo, y no disfrutarlo, porque nuestros seres queridos no tuvieron la oportunidad de hacer algo similar como hacer un viaje a Europa, conocer el mar, visitar las pirámides de Egipto, tener una casa en el campo o en la playa, etc.
Debemos hacer todo lo contrario, dice Bucay: si ahora yo tengo la oportunidad de viajar o de tener aquello que tanto soñó mi padre, mi madre, mis tíos o mis abuelos, debo disfrutarlo al doble y agradecer a la vida que ahora yo tenga esa oportunidad que ellos no tuvieron.
Esa es la verdadera manera de honrar a nuestros antepasados.
Práctica sugerida
Por lo anterior, te sugiero algo querido lector: honra a tus antepasados disfrutando cada cosa que la vida te dé, ya se trate de un día con sol, un rico plato de comida, un paseo por el campo, una tarde con los amigos o con tus hijos, la lectura de un libro o disfrutar de tu programa de televisión.
Escucha su música favorita y también la tuya y disfrútala en nombre de ti y de ellos. Haz algo que ellos siempre hubieran deseado y no pudieron y ofréceselos. Si siempre quisieron ir a algún lugar, prepara la visita, ve a ese sitio y disfrútalo intensamente diciendo: hoy quiero dedicarte esto a ti, lo voy a disfrutar con todos mis sentidos y va a ser mi manera de honrarte y agradecerte por todo lo que me diste y aún me das.
Claro, puedes decirlo con tus propias palabras, pero la idea es que disfrutes y no lo sufras, que goces y compartas ese gozo con esa persona o personas que tanto te amaron, que tanto te dieron… y, aun sin que haya sido así, de una u otra manera, les debemos algo, el estar vivos y, sólo por eso, ya es motivo suficiente para honrarlos, ¿no crees?
Otra manera para honrar a nuestros antepasados es disfrutando de algo que hacíamos con ellos. Leer el libro que te leía tu madrina, comer lo que te preparaba tu tía o tu abuela, comprar las flores que les gustaban, visitar sus lugares preferidos, recordar sus historias y sus anécdotas, ver sus fotografías y colocarlas a la vista platicando con ellos y diciéndoles todo lo que les agradeces, o bien, escribiéndoles una carta. Estas son solo algunas alternativas, tú puedes crear las tuyas utilizando tu creatividad y tu imaginación.
Tal vez lo único que haga falta, es que, en este mismo momento, cierres los ojos, trates de recordarlos y les digas desde lo más profundo:
Muchas gracias.
Gracias por haber existido y permitirme que yo existiera.
Te lo agradezco de todo corazón.
NUESTROS PADRES SON LA PUERTA A DIOS....!!!!
Hemos sido aptos para la vida porque hemos tenido estos dos padres. Algunas veces he pensado que podía hacer cosas independientemente de mi madre, incluso en línea directa con Dios. Pero, ¿Dios? ¿dónde se manifiesta en su plenitud? ¿A lo lejos? o ¿Muy cerca? Primero en nuestra madre y padre. Si rechazamos a nuestros padres, con reproches, a quién rechazamos es a nosotros mismos, y a Dios, claro.
Para nosotros nuestros padres están inmediatamente vinculados con Dios."
Bert Hellinger
miércoles, 21 de septiembre de 2016
HIJOS DEL SOL MORFOGÉNESIS: REUNIÓN CON NUESTRO SER ANDRÓGINO
HIJOS DEL SOL MORFOGÉNESIS: REUNIÓN CON NUESTRO SER ANDRÓGINO
REUNIÓN CON NUESTRO SER ANDRÓGINO
A través de estas frecuencias de luz cósmica que están entrando, estamos siendo en definitiva y el nuevo modelo de humano-divino andrógino.
Androginia puede ser descrita como el estado en el cual nuestras polaridades interiores masculinas y femeninas están igualadas y equilibradas. Reconocemos y nos consideramos, en primer lugar, desde este modelo fusionado, como si tuviéramos cualidades masculinas y femeninas, en lugar de operar solamente como hombre o mujer.
La expresión del esquema andrógino es reconocer y expresar un alto grado de rasgos femeninos y masculinos. Existe ‘funcionamiento de cerebro integrado’, lo cual significa que las mitades hemisféricas están unidas y funcionando en equilibrio, soportándose mutuamente. Estamos viviendo nuestro ser más auténtico y somos capaces de captar a través de una postura unificada.
TRANSICIÓN HACIA UN MODELO HEMISFÉRICO FUSIONADO...
En este sexto módulo de MORFOGÉNESIS, estamos abriendo de golpe uno de los mecanismos de bloqueo carnales más grandes de nuestro diseño humano. Éste es el programa de 'dualidad', el cual surge del cuerpo mental y emocional que percibe las cosas como algo dividido e incoherentemente desconectado.
Estamos visitando tres áreas realmente grandes de nuestra programación perceptiva que nos ayudarán a liberarnos de una vez y para siempre del esquema humano divisorio. Estamos centrando nuestro enfoque en la idea de la 'trascendencia de la dualidad' a través del funcionamiento de un cerebro integrado equilibrado.
Estamos visitando tres áreas realmente grandes de nuestra programación perceptiva que nos ayudarán a liberarnos de una vez y para siempre del esquema humano divisorio. Estamos centrando nuestro enfoque en la idea de la 'trascendencia de la dualidad' a través del funcionamiento de un cerebro integrado equilibrado.
Quiero abundar en esto brevemente. Para la persona promedio, el cerebro no funciona como un todo integrado, sino como dos partes opuestas en donde comúnmente un lado se encuentra fuera de sincronía o es más dominante que el otro. El hemisferio
izquierdo del cerebro es el cerebro lógico responsable de las palabras, lógica, análisis, linealidad y secuencia de pensamiento. Controla el lado derecho de tu cuerpo. El hemisferio derecho del cerebro es el cerebro creativo responsable de aspectos tales como ritmo, sentido del espacio que nos rodea, color, imaginación, consciencia y dimensión holística. Controla el lado izquierdo de tu cuerpo.
Numerosos factores afectan el aspecto dominante de nuestro cerebro incluyendo aspectos genéticos y condicionamiento de vida. Dependiendo de cuál lado del cerebro es más dominante, se presenta gran influencia en la forma de pensar, aprender, analizar, reaccionar, relacionarse y básicamente como percibimos la realidad a nuestro alrededor.
Cuando aprendemos a fundir y fusionar nuestros pensamientos para tener acceso a la claridad y aptitudes organizadoras del cerebro izquierdo, combinadas con la capacidad intuitiva del cerebro derecho y su habilidad de ver el panorama completo, otra dimensión perceptiva emerge. Las diversas partes del cerebro comienzan a trabajar armónicamente en conjunto, resonando en las mismas frecuencias e incitando que las vías neurales se impulsen de manera muy diferente.
Cuando aprendemos a fundir y fusionar nuestros pensamientos para tener acceso a la claridad y aptitudes organizadoras del cerebro izquierdo, combinadas con la capacidad intuitiva del cerebro derecho y su habilidad de ver el panorama completo, otra dimensión perceptiva emerge. Las diversas partes del cerebro comienzan a trabajar armónicamente en conjunto, resonando en las mismas frecuencias e incitando que las vías neurales se impulsen de manera muy diferente.
martes, 20 de septiembre de 2016
LA PESTAÑA DEL LOBO...
LA PESTAÑA DEL LOBO
“Si no sales al bosque, jamás ocurrirá nada
y tu vida jamás empezará
—No salgas al bosque, no salgas —dijeron ellos.
—¿Por qué no? ¿Por qué no tengo que salir al bosque esta noche? —preguntó ella.
—En el bosque habita un enorme lobo que se come a las personas como tú. No salgas al bosque, no salgas por lo que más quieras.
Pero, naturalmente, ella salió al bosque y, como era de esperar, se encontró con el Lobo, tal como ellos le habían advertido.
—¿Lo ves? Ya te lo decíamos —graznaron.
—Eso es mi vida, no un cuento de hadas, zopencos —replicó ella—. Tengo que ir al bosque y encontrarme con el lobo; de lo contrario, mi vida jamás podrá empezar.
Pero el lobo que ella encontró había caído en una trampa, se le había quedado la pata prendida en un cepo.
—¡Socorro, auxilio! ¡Ay, ay, ay! —gritaba el lobo—. ¡Socorro, ayúdame y te daré la justa recompensa! —añadió.
Porque eso es lo que hacen los lobos en los cuentos de esta clase.
—¿Y cómo sé yo que no me vas a hacer daño? —le preguntó ella, pues su misión era hacer preguntas—. ¿Cómo sé yo que no me matarás y me dejarás reducida a los puros huesos?
—Mala pregunta —dijo el lobo—. Tendrás que confiar en mi palabra.
Y el lobo reanudó sus aullidos y lamentos.
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
Sólo hay una pregunta
que merece la pena hacer, hermosa doncella,
¿dóooonde está
el
almaaaaaa?
—Oh, lobo, voy a correr el riesgo. ¡Vamos allá!
Abrió la trampa, el lobo sacó la pata y ella se la envolvió con hierbas medicinales y plantas.

—Oh, gracias, dulce doncella, mil gracias ——dijo el lobo, lanzando un suspiro.
Pero, como había leído demasiados cuentos que no debía, ella exclamó:
—Bueno, ahora ya puedes matarme, anda, terminemos de una vez.
Pero no fue eso lo que ocurrió. En su lugar, el lobo alargó la pata y se la apoyó en el brazo.
—Soy un lobo de otro tiempo y lugar —dijo. Y, arrancándose una pestaña del ojo, se la entregó diciendo—: Úsala y procura ser sabia. De ahora en adelante sabrás quién es bueno y quién no lo es tanto. Mira a través de mi ojo y lo verás todo con claridad.
Por dejarme vivir,
te ofrezco vivir
como jamás en tu vida has vivido.
Recuerda que sólo hay una pregunta
que merece la pena hacer, hermosa doncella,
¿dóooonde está
el
almaaaaaa?
Y así la doncella regresó a la aldea,
alegrándose de estar viva.
Y esta vez cuando ellos le dijeron,
“Quédate aquí y cásate conmigo“,
o “Haz lo que te digo”,
o “Di lo que yo quiero que digas,
pero que todo quede tan en secreto
como el día en que viniste”,
la doncella tomó la pestaña del lobo
miró a través de ella
y vio sus motivos
tal como jamás los había visto.
Y la vez en que
el carnicero pesó la carne
ella miró a través de la pestaña del lobo
y vio que pesaba también su pulgar.
Y miró al pretendiente
que le decía “Soy el que te conviene“,
y vio que no le convenía para nada.
Y de esta manera y muchas más
se salvó
no de todas
pero sí de muchas
desgracias.
Pero, además, con esta nueva visión, no sólo vio al astuto y al cruel sino que el corazón se le hizo inmensamente grande, pues miraba a las personas y las volvía a calibrar gracias al don que le había otorgado el lobo al que ella había salvado.
Y vio a los que eran verdaderamente buenos
y se acercó a ellos,
encontró a su compañero
y permaneció a su lado todos los días de su vida,
percibió a los valerosos
y se acercó a ellos,
captó a los fieles
y se unió a ellos,
vio perplejidad por debajo de la cólera
y se apresuró a disiparla,
vio amor en los ojos de los tímidos
y se inclinó hacia ellos,
vio sufrimiento en los callados
y cortejó su risa,
vio necesidad en el hombre sin palabras
y le habló,
vio fe en lo más hondo de la mujer
que afirmaba no tenerla
y se la volvió a encender con la suya.
Vio todas las cosas
con la pestaña del lobo,
todas las cosas verdaderas
y todas las cosas falsas,
todas las cosas que iban contra la vida
y todas las cosas que iban a favor de la vida,
todas las cosas que sólo podían verse
a través de los ojos de aquel
que pesa el corazón con el corazón,
y no sólo con la mente.

Así descubrió que era cierto lo que dicen, que el lobo es la más sabia de las criaturas. Si prestas atención, el lobo cuando aúlla hace siempre la pregunta más importante, no dónde está el alimento más próximo, la pelea más próxima o la danza más próxima,
sino la pregunta más importante
para ver dentro y detrás,
para sopesar el valor de todo lo que vive,
¿dóooonde estáaaa
el
almaaaa?
¿Dónde está el alma?
¿Dónde está el alma?
Sal al bosque, sal enseguida. Si no sales al bosque,
jamás ocurrirá nada y tu vida no empezará jamás.
Sal al bosque,
sal enseguida.
Sal al bosque,
sal enseguida.
Selección de “La pestaña del lobo”, poema original en prosa de C. P. Estés, copyright 1970, de Rowing Songs for the Night Sea Journey, Contemporary Chants.
Fotografías de Alexandra Bochkareva
Suscribirse a:
Entradas (Atom)










